viernes, 6 de marzo de 2009

Capítulo 3: Christ

Los últimos rayos de sol se reflejaban sobre el mar del viejo muelle con debilidad. El muelle estaba totalmente desierto, en contraste con el paseo marítimo, situado a trescientos metros de ese lugar y lleno de gente que paseaba pese la poca luz. El muelle estaba prácticamente olvidado. Pocas eran ya las embarcaciones que en él reposaban. Ese espacio había perdido la utilidad. Cerca se habían construido cines y centros comerciales para revivir el comercio de la zona. A la práctica, esas instalaciones habían entorpecido aún más el tránsito de embarcaciones, condenando al el muelle al desuso.

Christ estaba sentado en un barco, vestido totalmente de negro para salir esa misma noche. Llevaba 1300 euros en el bolsillo. Era la segunda vez que lo hacía. Había empezado impulsado por Axel, su mejor amigo.

Christ tenía 35 años y pensaba que nadie merecía tener una existencia tan triste como la suya. Su trabajo consistía en ofrecer seguros de vida por teléfono durante 12 horas al día por el salario mínimo. Su madre estaba en un asilo de atención continua, esperando el momento de su muerte. Solo con su trabajo no podía pagar ese lugar. Tras haber agotado sus ahorros, Axel le había propuesto que vendiera droga. Como por arte de magia un día lo llamaron para citarlo en el metro, donde una mujer de negro le entregó la mercancía que debía vender.

La segunda vez lo habían citado en el muelle a las 9. Estaba anocheciendo y debía esperar ante el barco llamado “La Perla Azul”, hasta que le abrieran la puerta de la embarcación.

Esperaba nervioso. Llevaba encima un 90 por ciento de las ganancias de la semana anterior según lo especificado. Si perdía o le quitaban dicha cantidad, lo buscarían hasta darle muerte. Trabajaba para la Araña, una mujer que controlaba todo el mercado de la drogadicción de la urbe. La ciudad entera era de su propiedad. Eran casi 50 los hombres que vendían la mercancía que ella hacía llegar a la ciudad. El resto de traficantes, no hacían más que revender el mismo material. Cada gramo y cada pastilla que corría por las calles, antes había pasado por las manos de la Araña. En ese mundillo, Araña era sinónimo de poder.

Christ lo único que esperaba era vender suficiente droga como para poder mantener a su madre en la residencia. Mantenía la esperanza de que algún día volviera todo a la normalidad. A veces pensaba que la única alternativa era que su madre muriera, y aunque ese no era su deseo, anhelaba volver a ser feliz y retomar su vida. Odiaba ver a su adorada madre convertida en una mujer sin recuerdos. Nada lo torturaba más que ver como su madre adelgazaba día tras día bajo las sábanas de la cama donde reposaba. Deseaba que su madre volviera a ser la alegre mujer que lo había criado. Sin embargo sabía que eso era imposible.

Su verdadero sueño era triunfar en el mundo de la música. Antes tenía todo un mundo por delante, pero se había visto obligado a conseguir un trabajo fijo que le quitó todo su tiempo libre para pagar sus gastos y los de su madre. Sus instrumentos también habían sido sacrificados, vendiéndolos para hacer frente a las deudas. Su sueño se había roto en pedazos, y quería poder reconstruirlo algún día.

Se había sentado para no cansarse en la parte delantera de “La Perla Azul” cuando la puerta de la embarcación se abrió de golpe desde el interior, sin ninguna señal humana. Christ se levantó. Saltó en la cubierta del barco y empezó a bajar las escaleras hacia el interior. Estaba húmedo a causa del desgaste de la madera, y el interior era mucho más grande de lo que parecía desde el exterior, ante él estaba la Araña, vestida totalmente de negro y con un casco. Su atuendo era el propio de un motorista. Sin embargo, esa vestimenta no ocultaba su esbelto cuerpo de mujer. A su lado había un maletín.

-Dame el dinero, coge la mercancía y vete por dónde has venido.- La voz de la Araña era tan sensual como autoritaria. Christ se acercó a la mujer lentamente a la vez que sacaba el dinero del bolsillo. Entregó la suma en la mano extendida de la Araña y cogiendo el maletín se dio la vuelta. Cruzó de nuevo el interior del barco hasta salir a la superficie y bajar de la embarcación. Emprendió su ida hacia el paseo marítimo, caminando rodeado de cientos de embarcaciones que flotaban amarradas al muelle.

Así de rápido había ganado 200 euros de beneficio, otra mercancía mayor para vender y un porcentaje más grande de los beneficios. Se empezaba a ganar la confianza de la Araña.

Apenas había avanzado 100 metros cuando alguien lo arrolló, cayendo de frente contra la áspera madera del muelle.

-No grites y tal vez vivas un día más.-Un hombre, que Christ no alcanzaba a ver la cara, apretó la cabeza contra el suelo para que no se pudiera girar. Christ solamente alcanzaba a ver los ropajes del hombre. Aunque era oscuro, pudo percibir como la ropa del hombre era clara y holgada. Cuando el hombre se había abalanzado contra él, había logrado ver como llevaba un pasamontañas verde oscuro, que hacía imposible reconocer su rostro. Christ notó el frío beso de un arma rozando su cuello. Ese hombre iba enserio.-Dime donde está.

-¿Quién? ¡No se de que me habla! –Christ tenía miedo y no conseguía entender la pregunta. Su maleta, llena de heroína, estaba a pocos metros ante él. No podía perderla de vista o sería hombre muerto.

-¡La Araña, jodido capullo!—El hombre aumentó la presión que ejercía sobre la cabeza de Christ. Aunque sabía que si delataba a la mujer irían a por él, en ese momento tan solo pensaba en salir de allí con vida. Haría todo lo que ese hombre le ordenara.

-¡En el barco del que acabo de salir!¡La Perla Azul!—La respiración de Christ era entrecortada, llena de temor y desesperación. Eso había sido planeado, no era una víctima al azar. El atacante rodeó el cuello de Christ con el brazo y lo levantó del suelo repentinamente. El cañón del arma seguía pegado al cuello de Christ.

-Iremos a buscarla. —El enorme hombre que tenía cogido a Christ lo hizo avanzar hasta llegar a la embarcación de donde acababa de salir y entraron tras abrir la puerta con una patada del raptor. La puerta se astilló y cayó al suelo. Pensaba que en ese momento habría podido tratar de huir, pero no quería forcejear por miedo a que el hombre disparara.

-Es aquí.- Esperaba que con esas palabras aquel hombre lo dejara ir.

-Aquí no hay nadie. Está vacío. — Efectivamente no quedaba rastro alguno de que la Araña hubiera pasado por allí. Esa era la especialidad de esa mujer. Solo la podían encontrar cuando ella lo deseaba. — Vas a morir. Ahora eres inútil, sabe que te he encontrado.

-¡No! ¡No quiero morir! ¡Por favor! – Christ estaba totalmente desesperado. Gritaba entre llantos y se atragantaba con sus propias lágrimas. Quería vivir para cumplir su sueño. Su madre lo necesitaba. Solo se había metido en ese mundo para poder seguir viviendo. No se merecía morir.

-Tranquilo Christ, tu amigo Axel te espera. Él te delató. — Todo era culpa de Axel, si no lo hubiera conocido nunca hubiera entrado en ese mundo y nada de eso habría ocurrido. Si no hubiera hablado más con Axel, no habría sido delatado.

-¡No merezco morir! –Ese era el límite del chico, se había esfumado toda su esperanza.

-¿No mereces morir?—La voz de ese corpulento hombre sonaba más fría que el hielo.— Eres carroña Christ. Te alimentas de las debilidades de los demás para llenar tu bolsillo. Eres carroña como la Araña chico. Eres carroña y yo solo soy el cuervo que aparta la carroña como tú de este mundo. Soy el cuervo, Christ.

El cuervo apretó el gatillo. Christ no tuvo tiempo ni de gritar. El silenciador quito de ese momento todo el dramatismo para convertirlo en un silencioso y definitivo final. Tras el disparo el único sonido que oyó el Cuervo fue el sonido que hizo el cadáver de Christ al caer al suelo. Luego todo era silencio.

Los sueños de Christ ya no existían.

9 comentarios:

  1. Las respuestas llegaran pronto. Todo tendrá relación.

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  2. quan llegeixi el 2 i el 3 ja et dire que tal m'han semblat XD

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  3. i va... i el mata!!
    seguirem esperant els següents capítols=)!

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  4. mola mola, aveure si penges +



    Artur

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  5. No està gens malament, és interessant.
    Però no trobo una relació directe entre els 3 capítols, suposo que això nomes és l'inici i que després s'ajuntarà tot.

    Felicitats, i com diuen tots, espero el següent!

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  6. carai carai
    pinta molt bé! ;)

    Ge.

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  7. pensu el mateix q els de dalt... no i veig relacio entre els capitols, sobretot aqet ultimm!

    ia saps que mels llegeixuu tots i q començua star enganxadaa! :)


    a seguir escribin!

    ariii

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  8. Vale!!
    Bien amb akest!!
    Aixo cumensa a pillar vidilla!!

    Dema Kritika exaustiva.


    Fumador de purus

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  9. vaya me parece muy interesante

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